Una gran marea rosa de récord

Carrera por la Vida, Una gran marea rosa de récord. | Sergio Méndez

La Carrera por la Vida contra el cáncer de mama congrega en Adeje y Arona a más de 5.500 personas, el mayor registro desde que la iniciativa solidaria nació en 2005

La gran marea solidaria contra el cáncer de mama volvió a pintar de rosa los municipios de Adeje y Arona, en una edición con sabor especial después de dos años sin pisar el asfalto.

Bajo el eslogan Together always (Juntos siempre), la convocatoria fue un rotundo éxito y se batió el récord participación de todas las ediciones anteriores, con más de 5.500 personas y una recaudación que rozó los 33.000 euros, según confirmó a este periódico la organización, cantidad que se destinará a apoyar a las pacientes que luchan contra esta patología, generar conciencia sobre la importancia de la detección precoz e impulsar proyectos de investigación.

El ambiente festivo fue el gran protagonista en la caminata benéfica que transcurrió, bajo un sol de justicia, a lo largo de los cuatro kilómetros que separan el centro comercial Siam Mall (Adeje) y la conocida como milla de oro de Playa de Las Américas (Arona), donde los participantes celebraron la llegada al ritmo de la música de Joe´s Band.

Brigitte Gypen, presidenta de la Fundación Carrera por la Vida, entidad organizadora del acto en colaboración con los ayuntamientos de Adeje y Arona, se mostró “feliz” y “súper agradecida” con la respuesta popular “fantástica” después de que las dos últimas ediciones se celebraran online por la pandemia. “Estamos muy contentos por haber podido salir de nuevo a la calle, había muchas ganas y eso se ha notado entre el público”, manifestó a este periódico Gypen al término de la caminata.

Los organizadores y numerosos participantes tuvieron muy presentes durante todo el trayecto a Hilda Siverio, una paciente muy querida, madrina de la edición de 2019, que atraviesa un delicado estado de salud y que este año no ha podido asistir a la cita. En la línea de meta todos los participantes corearon su nombre. Al grito de “¡Hilda, Hilda”, le transmitieron toda la energía positiva posible para seguir luchando contra la enfermedad. Fue uno de los momentos más emotivos de la jornada que provocó que afloraran algunas lágrimas. El griterío de apoyo, inmortalizado en vídeo, estaba minutos después en los teléfonos móviles de Hilda y su familia. 

La edición de 2022 de la Carrera por la Vida contó con un amplio apoyo institucional – se fletaron varias guaguas desde distintos puntos de la Isla -, lo que se escenificó con la asistencia de numerosos cargos públicos, entre ellos, el presidente del Cabildo, Pedro Martín; los alcaldes de Adeje y Arona, José Miguel Rodríguez Fraga y José Julián Mena, respectivamente, y la alcaldesa de Vilaflor de Chasna, Agustina Beltrán, además de consejeros insulares y numerosos concejales.

También se sumaron turistas de diferentes nacionalidades, representantes de equipos creados online y los asistentes a la asamblea de la red Think Pink Europe, organización que aglutina a una treintena de países y que se celebró el día anterior en en el sur de la Isla. No pudieron participar, en cambio, las jugadoras de la UDG Tenerife Egatesa, madrinas de esta edición, al coincidir el horario de la Carrera por la Vida con su partido de la liga femenina de fútbol.

La organización cuidó todos los detalles para facilitar la participación. Así, habilitó un servicio de guaguas para recoger a los caminantes que, por razones de salud o edad, no pudieron completar el recorrido.   

La Carrera por la Vida, cuya primera edición se remonta al año 2005 en Santa Cruz, se ha convertido actualmente en el acto benéfico que moviliza a más personas en la isla de Tenerife. El récord de asistencia estaba en 5.200 personas, marca registrada en 2018 que ha saltado por los aires al superarse la cifra de 5.500 caminantes. Todo un éxito. Pero, más allá de los datos tangibles, la atmósfera de esperanza e ilusión que se generó en la concentración sureña representa el mayor revulsivo anímico para armarse de valor y mirar de frente a la enfermedad. Juntas siempre.  


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