Desde Tetir, en Fuerteventura, Domingo Rodríguez Oramas ha proyectado el timple hacia el mundo, demostrando que un instrumento profundamente arraigado en la tradición canaria puede dialogar con otros lenguajes y culturas.
Nacido en 1964, “El Colorao” se ha convertido en una de las figuras más influyentes de la música de las islas.
Su trayectoria es la historia de una búsqueda: desde la agrupación folclórica de su localidad, guiado por Casimiro Camacho, a París y Madrid, donde estudió junto a prestigiosos maestros como Blas Sánchez, Roland Dyens o José Tomás.
Hoy en día su legado va más allá de su discografía. Creó el primer método de timple en escritura solfeística y ha dedicado gran parte de su carrera a la divulgación, formando a nuevas generaciones y defendiendo la conservación de la memoria sonora de Canarias.
Ha llevado la música de las islas a escenarios de toda Europa y América, y ha colaborado con artistas de diferentes latitudes, tendiendo puentes entre el archipiélago y el mundo.
Medalla de Oro de Canarias, en 2016 fue nominado a los Grammy latinos por su trabajo con el grupo puertorriqueño Mapeyé, y hoy en día sigue creando música que mantiene viva la raíz mientras mira hacia el futuro.

