Las Palmas de Gran Canaria fue la ciudad elegida por Dana Joher para abrir su obrador, tras pasar su infancia y juventud en África (Ghana y Costa de Marfil) y estudiar en Francia, primero administración, gestión y marketing y luego se especializó en una de las empresas de chocolate más importantes del mundo: Casa Valrhona. Aquí fue cuando notó un punto de inflexión: Se dio cuenta que prefería vender dulces y pasteles que coches.
Dana Joher hizo prácticas en Pierre Hermé, considerado el mejor chef de pastelería del mundo y el cuarto francés más influyente, y estudió en la École Grégoire-Ferrandi, una de las principales escuelas de formación francesa, dónde obtuvo su diploma en pastelería. También trabajó en la Maison Angeline y Mont Blanc Repostería.
Por la cabeza de Dana bullía la idea de seguir en París y combinar los estudios de marketing y pastelería. Un verano volvió a Gran Canaria, donde reside su familia desde que dejó Costa de Marfil, y empezó a darle vueltas a abrir un obrador en la isla.
Aprovechó la pandemia de la COVID para ir publicando algunos dulces que iba elaborando en su domicilio y, poco a poco, los seguidores empezaron a preguntarle donde se podían comprar. La aceptación del público fue el empuje definitivo para decidirse a abrir un obrador.
Al final se armó de valor y abrió un obrador y cafetería en marzo de 2021 en la calle Carmen Llopis, 1, de Las Palmas de Gran Canaria, inspirada en la excelencia de la pastelería francesa pero con un profundo respeto a los ingredientes y sabores locales.
Dana Joher nos cuenta que el nombre de AVE simboliza el viaje de los sabores, de los recuerdos, de la exploración gastronómica. “Creemos que un buen postre puede transportarte a un momento especial, a un rincón del mundo o a un recuerdo de la infancia”, afirma.
Dulces, como la tarta de limón, las milhojas, o el èclair, la bollería francesa, con sus hojaldres de mantequilla como el croissant, los brioches, los bocadillos gourmet y bollería salada, o el café de especialidad, tés ecológicos, son algunas de las propuestas que no han dejado indiferente a los clientes que se han convertido en fieles de este obrador y en ocasiones hacen cola.
Dana Joher define su pastelería como “clásica, inspirada en lo que más le gusta de la francesa pero adaptada al mercado canario. Una de las cosas que más ha valorado desde el principio ha sido el producto kilómetro 0, como las frutas, los quesos, la mozarella elaborada en la isa, o la sal.

