
El jurado de los 41 Premios Nacionales de Gastronomía de DIARIO DE AVISOS ha decidido otorgar el reconocimiento Mejor Labor en Vinos a la Bodega Ferrera, ubicada en el municipio sureño de Arafo, que tiene como cabeza visible a Carmen Gloria Ferrera.
El proyecto de esta mujer, que hereda la finca de su padre Tomás Ferrera, situada en un enclave único a 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar en medio de una gran lengua volcánica en el Valle de Güímar, es elaborar vinos cultivados en viñas ecológicas, respetando y preservando el entorno natural que rodea la finca. Carmen está apoyada en la bodega por su marido, Darwin, y sus hijos, Mónica y Juan Rubén, que continuarán el proyecto vinícola familiar.
El carácter de Carmen Gloria Ferrera se ha formado con el ejemplo de su padre Tomás quien adquirió la Finca Las Vigas en los años 40 del siglo pasado. Hombre trabajador y luchador ejecutó a mano la obra más bonita de la finca que son las paredes de piedra seca. Durante años subió cada día con su mula para levantar, piedra a piedra, las paredes que sostienen los canteros donde aún a día de hoy sobreviven las cepas de las variedades autóctonas.
Entre las variedades que se cultivan en la finca del Valle de Güímar figuran la listán blanco, la malvasía aromática, el albillo criollo y vijariego blanco. Para los rosados están la malvasía rosada, el moscatel negro y el listán negro. En el mundo de los tintos cuentan con la variedad autóctona vijariego negro, así como la tempranillo y la syrah. En total elaboran entre 50.000 y 60.000 botellas al año.
La finca de Bodega Ferrera afronta el riesgo de cultivar viñedos a una altitud de 1.000 metros, con laderas volcánicas que oscilan entre los 200 y los 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
Se trata de un entorno excepcional que presenta numerosos desafíos, como la influencia del clima volátil y la intensa exposición al sol. Todo ello logra vinos de carácter único y distintivo.
Los pilares de los vinos ecológicos de Bodega Ferrera están basados en la filosofía de la agricultura regenerativa que tiene como objetivo preservar la salud de la tierra, y restaurarla y mejorarla de manera activa. El lema de Carmen Gloria sueña con mudarse a vivir a la finca, que es su pasión. Dice que “hablo a mis viñas: no me contestan pero sé que me entienden”.

