Si hay un restaurante en la isla de Lanzarote que está en boca de todos ese es Brisa Marina. Ubicado en la Avenida Marítima, 97, de Playa Blanca, en el municipio de Yaiza, abrió sus puertas en julio de 1987 de la mano de Juan Cabrera, conocido popularmente como ‘Juan el Majorero’, quien desde entonces defiende la gastronomía de la isla con grandes dosis de pasión e ilusión. Junto a él está Germán Blanco, chef ejecutivo, quien ya despuntó en su día por su trabajo en La Tegala.
El tándem que forman Cabrera y Blanco funciona casi podríamos decir que a la perfección. Entre ambos seleccionan el mejor producto de proximidad, sobre todo el procedente del mundo marino, que luego es transformado en la cocina para satisfacer los paladares más exigentes, razón por la cual el jurado de los 41 Premios Nacionales de Gastronomía de DIARIO DE AVISOS, ha decidido otorgarle el reconocimiento a Mejor Restaurante.
En este restaurante los mejores platos son los que anuncia Juan el Majorero a la hora de tomar las comandas y que es el resultado de la visita diaria a las lonjas para encontrar el mejor producto marino. Luego pasan por las manos de Germán Blanco, uno de los pioneros en incorporar productos diferentes de la gastronomía lanzaroteña y fusionar así el producto local con la cocina internacional que aporta sus dosis de innovación y vanguardia fuera de la carta.
Desde la amplia y generosa terraza de Brisa Marina, siempre repleta de transeúntes, se puede también disfrutar de las puestas de sol que brinda la isla, acompañado de una botella de vino, por supuesto, de las excelentes bodegas de Lanzarote.
Los platos que podemos encontrar en la carta son mayormente los vinculados con el mar. Hay la trilogía de atún rojo, las apreciadas gambas de La Santa, la parrillada de mariscos o pescado fresco, el tartar de atún, o platos más creativos que elabora Blanco en sus fogones.
No hay que pensar que en Brisa Marina solo vamos a encontrar platos de pescado o marisco, sino que también hay diferentes arroces, o solomillo de novillo, entrecot, pato, chuletón, cordero, cochinillo, comida vegetariana, etcétera para satisfacer todos los paladares. Si hay una filosofía que tiene clara Juan Cabrera es que en su restaurante puedan comer todos y de todo y no dedicarse a la alta cocina. Su restaurante, que además abre todos los días, es un referente de la mejor gastronomía que se saborea en Lanzarote.

